Al empezar el año 2003 había un gran cambio en la vida y el aspecto conductivo Sainz en primer lugar se confirmaba el fichaje de Sainz por Citroën Sport y el Citroën Xsara t4 ’03. Y en segundo Carlos Sainz y Luis Moya, la pareja más representativa del mundial de rallyes se separaba, tras estar 14 años en la élite.
Fue algo que nos dejó a todos boquiabiertos el oír en la prensa algo como esto: ”Deja su puesto el mejor copiloto de la historia de este país y uno de los más carismáticos, además es uno de los portadores de los rallyes al gran público”
Luis Moya, es uno de los personajes más respetados, después de tanto tiempo sentado a la derecha de Carlos dijo adiós a su brillante carrera, pues la rebaja en su salario por las circunstancias de cambio de equipo no le compensaba el esfuerzo de meses fuera de casa y jugarse el pellejo dentro de un WRC. A buen seguro que Luis echaría de menos después de esta decisión estar sentado dentro de un coche de carreras. Porque Luis es una persona que vive el deporte con la pasión de un principiante.
Así fue pues, que Sainz confirmó como su copiloto a Marc Martí, quien ya habia copilotado a Sainz en España 2002
El año empieza con un tercer puesto para Carlos en el rally Montecarlo, donde hace triplete con citroën, en suecia finaliza en 9 posición debido a la falta de compenetración con el Xsara, pero en Turquía ya llegaron los frutos de los esfuerzos y Carlos se adjudicó de principio a fin este nuevo rally. La temporada acabó con tres segundos puestos (Argentina, Acrópolis y Córcega) Sainz sólo abandono esta temporada en el rally Rac-Inglaterra por una salida de pista.

Termina tercero en el mundial de pilotos y con sus puntos y los de sus compañeros hacen que Citroën gane su primer campeonato de Marcas en su primer año en el mundial, título que repetiría en 2004.