Esta es nuestra definición

Todo aquel que penetre en el triángulo de la potencia, la velocidad y la belleza quedará prisionero de por vida de su encanto y ese es el objetivo de Hisparally, abrir las puertas de tan diabólico triángulo a todo aquel que ose a picar en la puerta del mismísimo diablo.

Con el casco puesto escuchas la palabra de un comisario que grita: "¡¡Treinta segundos!!" y piensas; todavía hay tiempo. Subes la ventanilla. "¡¡Veinte segundos!!". todavía hay tiempo. Un escalofrío empieza a recorrer tu espalda y asciende hasta tu cabeza y sin poder evitarlo intentas respirar más aire del que cabe en tus pulmones. Ves la mano que indica los diez segundos. Queda menos tiempo. Metes la primera marcha y te responde un sonido sordo y fuerte que se clava en tu corazón, y miras la mano que indica "cinco". El rugido de una bestia invade tus oídos. "Cuatro". Sigues acelerando y tu corazón se dispara a latir como si estuvieras poseído. "Tres". Aceleras más aun y coges fuerte el volante. "Dos". El cuadro de mandos tiembla como si quisiera escapar. "Uno". Tu pie izquierdo quiere levantarse pero todavía es pronto. "YA". Sueltas el pie izquierdo intentando traspasar la tabla del pedalier con el acelerador, los baquets se hunden, el arnés te aprieta, el paisaje se convierte en una imagen abstracta; te retan los elementos y tú los dominas; intentas engullir el asfalto; se te corta la respiración en cada trazada, el antes rugido se convierte en melodía acompañada del canto de tu copiloto; intuyes a un público que te aclama; trazas una curva, y otra; aceleras; trazas otra curva, otra más, aceleras; la excitación que experimentas es tal que te entran ganas de llorar y cuando estés apunto de gritar cruzarás la delgada línea roja que marca el final del tramo cronometrado

Miraras tu reloj y te darás cuenta de que tan solo hace tres minutos y 16 segundos desde la última vez que lo miraste, antes de tomar la salida del tramo cronometrado. Tienes entonces la sensación de que vives por delante del tiempo y te das cuenta de lo intensa que puede llegar a ser la vida si se aprovecha al máximo. Te quitas el casco y todavía con lágrimas en los ojos aceleras suavemente y te alejas del control stop de llegada para recorrer 20 Km escasos y llegar al próximo control de salida.

Así son los rallyes, se viven tramo a tramo y segundo a segundo, a los seres humanos nos gusta sentirnos vivos y no perder el tiempo, es más, nos gusta aprovechar el tiempo al máximo, exprimirlo para sacarle todo el jugo que nos hace vivir con más intensidad cada décima de segundo. Eso es lo que ofrece un rally para cualquier piloto. No importa el tamaño que tengas, el físico que tengas, ni siquiera importa tu carácter. Sólo necesitas un poco de valor y ganas de sentir el paso del tiempo, la potencia, la velocidad, la emoción, la sensación de hacer vibrar a cientos de personas amontonados en una cuneta con el único objetivo de disfrutar.

V. McRae

Si tú sientes esto, bienvenido a Hisparally